Paredes de aire

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En un tiempo en que las imágenes nos acosan, volver a encontrarnos con el poder de la palabra y el arte del narrador puede ser toda una experiencia. A ese orden pertenecen las historias de M. G. Burello. Ocurren en sitios tan dispares como una portería, una trinchera, un pueblo inundado, un crucero y una aldea tibetana. Quienes las cuentan son sus propios protagonistas, por momentos diríamos más inclinados al soliloquio que a la crónica. El lector tendrá que poner algo de su parte si quiere descifrar cuáles son los hechos de los que le hablan. Si atiende a los monólogos, puede que se reconozca en una escena de paranoia cotidiana; quizás se sorprenda cuando sepa que el impostor era un benefactor (y viceversa) o repare en que la voz que oía era la que menos hubiera imaginado. Puede que lo inquieten tanto el absurdo final de un personaje triste y solitario como unas patéticas razones que justifican algo que nos parece aberrante. Todo esto, engarzado en un discurso sutil y sugerente, que sabe remedar la formalidad del escribano, cuando no se hace abiertamente paródico, sin perder nada de su riqueza verbal ni renunciar a su indiscutible dominio de los recursos. Son cinco relatos, tan delicadamente delineados que parecerían salidos de ese buril que imaginamos oculto bajo el propio nombre de su autor. Pablo Capanna

[bookdata isbn="9789875995819" size="13,5 x 20" pages="144"][/bookdata]